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Recomendaciones para solucionar conflictos laborales con el storytelling

En las organizaciones, al storytelling se le conoce como la técnica que consiste en narrar una historia que contribuya a la motivación, persuasión o solución de conflictos. Ello ocurre debido a que contar una historia permite captar la atención del público objetivo y comunicar mensajes de una forma eficaz.

Esta técnica es utilizada en áreas como la educación, el marketing, los recursos humanos, entre otras, con el propósito de lograr un vínculo emocional, a través de la narración, comenta Liliana Romero, docente de Administración de Empresas de la UTP. Ella explica los pasos a seguir en la construcción del storytelling para la solución de conflictos en una organización.

Delimitar el público y el tema. Los conflictos laborales se pueden dar en los equipos de trabajo que interactúan permanentemente. Por ello, es necesario identificar al equipo y el conflicto por el que atraviesa para orientar el proceso creativo y definir el mensaje principal de la historia que permitirá resolverlo.

Seleccionar el tipo de historia y los criterios a considerar. Decidir qué tipo de historia se va a contar. Esta debe incitar a la acción, explicar quién eres o quiénes son los protagonistas, transmitir valores, educar y fomentar la colaboración y la comunicación asertiva. Asimismo, se debe considerar llamar a la acción de los participantes, quienes deben estar alineados con el objetivo después de la historia.

Elegir los recursos y relatar la historia. De ser necesario, preparar los materiales y los medios con los que se realizará la actividad, de manera virtual o presencial. Luego de realizar los preparativos, el líder debe reunir al equipo en el que se identificó el conflicto para realizar la técnica del storytelling mediante la siguiente secuencia:

  1. Inicio. En esta etapa, los participantes deben presentarse asumiendo roles en función al tema y el tipo de historia. Luego, deben relatar el planteamiento de la situación inicial que generó el conflicto. Durante este relato inicial se debe mencionar una acción que enlace a la siguiente parte de la historia.
  2. Nudo. Aquí el equipo debe relatar el conflicto abiertamente y el protagonista buscará soluciones para resolverlo, aunque, probablemente, todavía no las encuentre. Lo importante en esta fase es que se produce el aprendizaje y el crecimiento; esto es lo que va a permitir resolver el conflicto.
  3. Desenlace. Luego de varios intentos, el protagonista encuentra la solución y resuelve el problema. “Ya no es el mismo del principio, es más sabio, ha aprendido, evolucionado y crecido”, comenta la docente de la UTP.

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