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Por: Percy J. Paredes Villarreal

La presencia de José María Arguedas en la Fiesta Patronal del “Señor de la Caña” en Chiclín habría sido en el año de 1941. Producto de su estancia en esta localidad escribe dos artículos con el mismo nombre; pero en diferentes años y diarios, así como también los textos son totalmente diferentes en su contenido.

La primera publicación lo hace en el diario La Prensa (Argentina), el 30 de agosto de 1942, el título del artículo es “El Valor Documental de la Fiesta del Señor de la Caña”; mientras que la segunda se publica años más tardes en 1948 en el Almanaque Cultura Peruano, editado por la colectividad israelita del Perú.

Es importante indicar que la presencia en Chiclín, de este destacado  antropólogo y folklorista, fue gracias a la invitación que le hizo Rafael Larco Hoyle; quién lo define como un “Amante de la Arqueología y del Folklore”. En ambos artículos encontramos la descripción de las diferentes danzas folklóricas que hubo en dicha fiesta, indicando la presencia de cerca de 500 bailarines, que se encuentran organizados en diferentes agrupaciones que bailan al son de la música que tocan sus cajeros.

Del mismo modo, el antropólogo, hace una descripción de algunas de las danzas folklóricas; que se adecuan a la realidad costeña, particularmente en la hacienda Chiclín.

Y es que desde los inicios de la Fiesta Patronal del “Señor de la Caña”, 1932, hasta la actualidad la festividad ha tenido como componente importante la presencia de las danzas folklóricas, como una expresión simbólica entre la religión Occidental y la Religión Indígena, fortaleciendo el sincretismo religioso.

En los inicios de la fiesta patronal las danzas folklóricas estaban constituida por trabajadores de la hacienda, siendo el hacendado el encargado de asignar a un trabajador para que organice una determinada Danza Folklórica, particularmente  de su lugar de origen; ellos aceptaban y se reunían con sus demás compañeros posteriormente, acudían al bazar para solicitar  telas que eran confeccionado por sus esposas sus trajes típicos. Tiempos después, se comenzaron a invitar a otras danzas de algunos lugares como: Moche, la Campiña de Moche, Virú, Laredo, el Porvenir, la Constancia, Otuzco, Cascas, Roma, etc.

Estas Danzas invitadas, se juntaban con las Danzas de la comunidad que se fueron conformando conforme pasaban los años; ya que fueron asumido por familias que se encargaron de mantener esa tradición mediante el proceso de endoculturación, como lo fueron: la familia Otiniano, la familia Namay, la familia Solórzano, la familia Saavedra, que hasta la fecha algunos de ellos lo siguen cultivando.

A pesar de los cambios sociales y económicos que ha tenido esta comunidad, existen algunas danzas que se siguen sosteniendo, gracias al aporte de los danzarines, de los padres de sus hijos que bailan, y también de la familia organizadora permitiendo su sostenibilidad.

El bailar en una Danza folklórica es por compromiso con el Santo Patrón, que le ha hecho algún milagro, o solucionado un determinado problema; ellos se comprometen a danzar en gratitud a lo que le ha realizado. En otros casos por la tradición de sus familiares que han bailado en la danza, y en algunos casos por que les gusta la danza.

Del mismo modo, el bailar en una danza involucra a toda una familia donde baila, el padre, hijo y nieto. Asimismo, encontramos la igualdad de género donde hombres y mujeres  bailan en la danza; también es importante manifestar la existencia de jóvenes, estudiantes universitarios y profesionales que bailan en una determinada danza. Además encontramos a algunos que  bailan por muchos años, y solamente lo hacen para la fiesta patronal viniendo desde diferentes lugares del país y del extranjero, por solamente bailar y estar presente en la fiesta patronal de la comunidad.

Durante tiempo atrás encontramos muchas danzas que se comenzaron a constituir como: Los Pieles Rojas, los Gitanos, los 14 Incas, Los Árabes, Los Huanquillas, Los Cusqueños, Los Simios, Los Angelitos, Los Payos, los Osos, Los Gavilanes, Los viejitos Ancashinos. Algunas de ellas comenzaron a extinguirse, para dar paso a otras danzas como: Folklore Andino, Las Sayas, Las Diabladas Puneñas, los disfrazados, etc.

Es interesante notar, que antes de la fiesta patronal, los jóvenes comienza a organizarse y ensayar durante la noche, antes de los días centrales de fiesta. De esa manera se preparan para participar en los días centrales.

 Si en un determinado momento todas las danzas folklóricas existentes en la fiesta eran acompañado por músicos que tocaban con cajón y flauta; en estos últimos tiempos son otros instrumentos los que tocan para que los jóvenes comiencen a bailar. Es decir pasaron a los grupos folklóricos, luego a las bandas de músicos, y ahora lo hacen con sonido electrónico.

La presencia y participación de las danzas folklóricas se da dentro de tres importantes actividades, la primera es en el “Paseo de cera” que se realizan los días sábado, donde es un desfile o un pasacalle de todas las danzas que participan en esta festividad provenientes de diferentes lugares de la costa liberteña; posteriormente, es en el día central, específicamente antes y después de la “Misa de Campaña” que es la mañana, y en la “Procesión del Santo Patrón” que se hace por la tarde y culmina en la noche con la entrada triunfal en la Iglesia.

Y su última participación se da en el “Concurso de Danzas” que se realiza el día Lunes (después de la procesión), donde todas las danzas participan en este concurso con la finalidad de poder obtener el apreciado primer lugar, obteniendo un jugoso premio.

Desde que se inició la fiesta patronal, se crearon la Hermandad (1936) que es la responsable de organizar y financiar la fiesta patronal; posteriormente, fue la Mayordomía (1939) como un novenante más. Y en  estos últimos tiempos esta la Cuadrilla de cargadores.

Debemos mencionar que en sus inicios la Hermandad es una organización que se constituyó con los familiares de los empleados; mientras que la Mayordomía, fue con los trabajadores del campo y del taller; esto se reflejaba en la procesión que se realiza los días sábados (vísperas) donde el Santo pequeño (Inter) es trasladado en procesión hasta el Sindicato, actualmente ya no existe empresa ni tampoco sindicato ahora lo hacen en su local institucional. Mientras que la Hermandad aparte de las diferentes actividades que realiza, la procesión del Santo Grande esta bajo su responsabilidad realizándolo el día central (Domingo), siendo su recorrido  todo el perímetro de la comunidad.

Particularmente, la presencia de las Danzas Folklóricas en la Fiesta de Chiclín, se ha convertido en un privilegio y una carta de presentación; ya que, en este lugar llegan muchas personas de diferentes lugares que al ver a estos grupos, los invitan a sus pueblos para participar en sus actividades cívicas, religiosas o comunitarias; del mismo modo, en estos últimos tiempos no tan solo participan Danzas Folklóricas, que muchos de estos se encuentran en proceso de extinción, también lo hacen talleres de Danzas Modernas, al cual han cambiado algunas formas y fondos de las Danzas folklóricas antiguas, como es la vestimenta, el baile, el mensaje del baile etc..

Muchas de estas danzas son invitadas por los organizadores, otras llegan a ofrecerse para participar; por lo que la Hermandad asume la responsabilidad de trasladar a las danzas desde su lugar de origen hasta la comunidad y luego retornarlos. Asimismo, asume el hospedaje, y  la alimentación respectiva, desde el día que llegan hasta su retorno (Desayuno, Almuerzo y Cena).

Realizar una fiesta patronal como es la de Chiclín, demanda una cantidad que supera los 100 mil soles, y que son cubierto de diferentes maneras como: Ingresos: Colaboración de la población, devotos, instituciones públicas y privadas, actividades económicas previas a la fiesta (polladas, parrilladas, tómbolas, rifas, etc.), actividades economicas dentro de la fiesta (Concurso de Marinera, Concurso de Danzas Folkloricas, Venta de los Bailes, etc.). Las donaciones pueden ser en efectivos o insumos alimenticios como menestra, arroz, aceite, avellanas, etc. (Continuara…)

Leer: Primera parte

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